domingo, 11 de marzo de 2012

Nadie me entiende.

Yo solo quiero volar, abrir mis alas, "mamá déjame probar, lo sé hay gente mala."
Déjame disfrutar que esta edad se pasa rápida y cada sensación del corazón es casi mágica.
De noche ando rodeado de tentaciones, en mi hombro un diablillo me convence en ocasiones.
Cojo vacilones y luego digo tonterías, "mamá llegué a las tantas, me quede sin batería."
Estar en casa es como estar en prisión, quieren que estudie, que me encierre, esa es mi obligación.
Y yo no puedo, me cansa ya tanta presión, que me dejen vivir, salir de esta habitación.
Ya no soy una niña chica y es que nadie me entiende y al final la discusión acaba a gritos.
Lo único que busco es divertirme, reírme, yo no permito que nadie me ponga firme.
Lo prohibido me da morbo, la vida es una copa de un ron y me la bebo de un sorbo.
Mi madre dice "niña, tienes mucha cara", que miento más que hablo, que tengo una edad muy mala.
Ahí tiene razón, yo me guío por la pasión, la razón habla otro idioma distinto al del corazón.
Por que nadie me entiende, si sólo vivo de ilusiones, soy una adolescente, y no tengo malas intenciones solo quiero abrir mis alas, y volar sin condiciones, yo sé lo que me conviene, déjame que me equivoque.

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